Ojalá mi cerebro estuviese compuesto de mil palabritas unidas, brillantes y con significados diversos, en vez de por un trozo de músculo rojo.
Tener el "don" de los mejores escritores de épocas pasadas y cuyas palabras aún no han muerto.
Nacer, crecer y morir por y para ello, llegar a emocionar con palabras a miles de personas, cada una de ellas distintas y con gustos diferentes.
Y todo eso se desvanece cuando en mi mente solo hay una inmensa línea de blanco, absolutamente nada, casi hueco.
Entonces empiezo a pensar en pamplinas y estupideces que se me ocurren en el momento, o ideas que se entremezclan unas con otras y sinceramente no sé qué es peor...
Intento recopilar valor, pero sólo me dura cinco segundos de todo un día, y mira que eso es poco.
Me pongo cabezota y mi mente reza "escribir, escribir, escribir, escribir, escribir" y no sale nada. Después llega la rabia y la frustración pero me consuelo pensando que quizá llegue mañana el día en que consiga escribir una hoja que me llegue a conquistar, con sólo mirarla me haga estar orgullosa.
Tal vez sea mañana ese día .
Tal vez.
Estoy aquí otra vez :3 Me parece que escribes genial. En serio. Cómo expresas esas ideas. Espero que sigas así, yo seguiré leyéndote. Un beso!
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