jueves, 7 de agosto de 2014

No tengo claro el título correcto, estoy confundida.

¿Qué pasa con la mente, que juega malas pasadas?
Creemos que todo está claro, y el blanco se torna negro.
Tenemos palabra en boca, y vuela en una ráfaga de olvido.
Pensamos en sentimientos y nos desorientamos,
Creamos ilusiones que sólo hacen daño.
¿Y cuál es el reparo de este desconcierto?
Tal vez tú, tal vez yo.
Quizá ambos seamos el remedio.


Siempre he pensado que vivimos en una confusión constante, la vida en sí nos confunde. 
Quizá la razón sea el pensamiento, razonamos todo demasiado y el resultado es un sinfín de preguntas que tal vez no tengan respuesta. Le damos vueltas a tantas opiniones y fundamentos al día, que somos capaz de olvidar lo que pensamos en este momento. 
Yo aún sigo dando vueltas al por qué de todo esto.
Vivimos por el hambre de respuestas.
«Pienso, luego existo.»

No hay comentarios:

Publicar un comentario