jueves, 18 de septiembre de 2014

Pájaro enjaulado

Me gustaría admitir que no soy poeta, ni se me da especialmente bien esto.
Pero me han dicho que los sentimientos llevan a algún lado, por lo tanto, ahí va.

Sólo pienso en olvidarme de tu tiempo
Y del tiempo que gastabas maldiciendo, 
Porque sólo trajo lágrimas y desdicha
Que caían lentamente y entre amargura.

Tú que diste vida a mi mundo
Llenas mi cabeza de pájaros tristes,
Desplumados y hambrientos de tu afecto,
Pájaros que nunca dejarás volar.

Si tan sólo uno fuese el día en que tenga miedo
Podría llegar a soportarlo.
Pero créeme que aún te sigo queriendo,
Perdonando y cegando los dolores.

Mi autoestima es una montaña rusa,
Controlada por tu mando a distancia.
Cada día subes volumen a mi caída
Pero piensas que no me afecta nada.

Sólo necesito que me traigas flores 
Y consigas enredarlas en mi pelo
No importa que sean artificiales o naturales
Sólo quiero ver como se siente.


¿Pero qué sabes tú de estos versos?
Quizá esto sea una locura.
Forme parte de mis ilusiones 
Y sea verdad que estoy loca.

Cómo decirte todo esto, si soy pájaro enjaulado.
Algún día volaré, y dejaré de estar a tu lado.
Poco le falta al momento, pues si la naranja golpeas varias veces
Al final terminará estallando.