jueves, 12 de febrero de 2015

Lamentos y lágrimas

Cuando la rabia te inunda 
y me echas la culpa
el dolor me consume,
aún sabiendo, 
tu propósito.

Es el sentir 
el que más duele,
más que tu ida
sin retorno.
El saber que tú estás llena
y yo, vacía de lágrimas.

Son tu causa y tus disgustos
entrando en mis pulmones
 quien me asfixia.
 Y cuando parece que está bien,
vuelves. 

Es el verte, y estar cerca
tu sonrisa en la cara,
y tus palabras.
Es el saber que estás bien
y yo, vacía de lágrimas.

Pero es mejor recordarte, 
en mentiras.
Sonriente.
Y aún entonces,
vuelves.