Grita y pide ayuda, pero nadie le hace caso.
Como no es percibido se convierte en crimen olvidado.
Se escucha de fondo "¡No puedo más!" y repite la misma canción una y otra vez.
En el fondo de mi taza bailan posos de Tila y Valeriana.
Las lágrimas salen de su escondite porque saben que hoy es fiesta.
–¡Ansiedad, tienes un cliente!
No hay comentarios:
Publicar un comentario