jueves, 17 de septiembre de 2015

Déjame esperanza

Parece que paso a paso voy poniendo ladrillos a esa casa que empecé a construir y  dejé a medias. Me abro paso entre las ruinas y guardo las cenizas en un frasco para no dejar rastro de lo que me hundió. Creo que estoy preparada para llenar las paredes de flores, que deje de oler a tristeza y el gris se transforme en color. 
Mañana será otro día, y lo pienso pintar mejor, que las acuarelas negras se me han gastado. Quizás, si mezclo un poco de "está" y  un poco de "bien",  salga " ser feliz".
Mi arritmia sentimental ha sido trasladada a plantilla,  parece ser que está estable.
Estoy cansada de hacer de niñera de la tristeza de todos y solidarizarme como si fuera mía. Pienso hacer que me duelan los mofletes de tanto reír, y la barriga por agujetas.
Asistiré a Consumidores de tilas anónimos, y meteré a Ansiedad en la cárcel, por robarme algo que no le pertenecía.
Estoy haciendo hueco en mi vida, que había mucha basura, y ya tocaba limpieza. 

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